jueves, 11 de abril de 2013

La Leishmaniosis, qué es y cómo prevenirla



Leishmaniosis

¿Qué es la leishmaniosis?


La Leishmaniosis canina es una grave enfermedad transmitida por la inoculación un parásito microscópico, la Leishmania, durante la picadura de un insecto llamado Phlebotomus


La leishmaniosis en el perro afecta a diversos órganos, especialmente hígado, bazo, ganglios linfáticos, articulaciones, piel, riñón y médula ósea, con graves repercusiones para la salud del animal. Si no se efectúa un tratamiento adecuado, la enfermedad es mortal.


Los tratamientos actuales no suelen conseguir la eliminación completa del parásito pero sí son eficaces en la mayoría de los casos para matar un elevado nº de leishmanias, controlar la sintomatología y mantener al animal con una buena calidad de vida durante muchos años. Puede haber recaídas y reinfestaciones, por lo que en ocasiones hay que repetir el tratamiento varias veces a lo largo de la vida del animal

¿Cómo se transmite?


A través de un insecto muy parecido a un mosquito, pero mucho más pequeño llamado flebótomo.







Los flebotomos, conocidos vulgarmente como moscas de la arena (sandfly en inglés), son insectos nocturnos, por lo que su momento de mayor actividad se registra al atardecer. Entre otras características externas distintivas, destacan su cuerpo peludo y la posición de sus alas (en ángulo sobre el abdomen) cuando están en descanso. Esta postura cambia cuando se disponen a morder, momento en el que danzan en círculos alrededor de la parte del cuerpo del hospedador elegida para la picadura. Los flebotomos se alimentan de fuentes naturales de azúcar, pero sus hembras se sirven de la picadura para poder madurar sus huevos en la sangre del hospedador, de lo que se deduce que los machos no pican. La alimentación con sangre es precedida por la salivación en la piel del hospedador, ya que la saliva del flebotomo contiene anticoagulantes y vasodilatadores que facilitan la hemorragia. La elección del hospedador varía con las especies, algunos se alimentan en un determinado rango de hospedadores mientras que otros se alimentan de cualquier mamífero, pájaro o reptil.

Zonas de riesgo

El flebótomo se desarrolla principalmente en zonas y lugares secos






Sintomatologia

Los signos clínicos de la leishmaniosis varían ampliamente. Los principales son:
                                                                                             
- Lesiones en piel


- Pérdida de peso o pérdida de apetito


- Linfadenopatía local o generalizada


- Lesiones oculares


- Epistaxis


- Cojeras


- Anemia


- Fallo renal

- Diarrea


- Onicogriposis


Onicogriposis: crecimiento excesivo de las uñas



Alteraciones de la piel con descamación
(como por ejemplo en la zona del codo)


Ojo de un perro con leishmaniosis


Se necesita un diagnostico mediante un examen clínico y laboratorial para determinar si el animal ha contraído la enfermedad.


Tratamiento


Los tratamientos actuales no suelen conseguir la eliminación completa del parásito pero sí son eficaces en la mayoría de los casos para matar un elevado nº de leishmanias, controlar la sintomatología y mantener al animal con una buena calidad de vida durante muchos años. Puede haber recaídas y reinfestaciones, por lo que en ocasiones hay que repetir el tratamiento varias veces a lo largo de la vida del animal. Para evitarlas, recomendamos revisiones anuales para ver como esta el nivel de leishmania.

También es conveniente saber que según la Orden de 19 de Abril de 2010, por la que se establecen los tratamiento obligatorios de los animales de compañía  los datos para su identificación en la venta y los métodos de sacrificio de los mismo en la Comunidad Autónoma de Andalucía, en el articulo 3 donde se establecen los tratamiento obligatorios de los animales de compañía  se especifica el tratamiento contra leishmania: para aquellos perros con diagnóstico clínico y laboratorial confirmados de padecer leishmaniosis y que sus dueños deseen mantenerlos con vida, se establece la obligación de ejecutar el tratamiento completo prescrito por veterinario/a autorizado/a, así como someterse a las diferentes pruebas diagnósticas necesarias.
Esto quiere decir que por ley es obligatorio el tratamiento de un perro con leishmania, siempre y cuando se quiera mantener con vida.




Para mayor información consulte con su veterinario habitual para que le informe de los posibles tratamientos.



PREVENCION DE LA LEISHMANIA


Una forma eficaz de control, donde los perros se saben reservorios, es prevenir la picadura de los flebotomos, y así la transmisión de la enfermedad. Para ello se usan diferentes productos como collares y pipetas.

Otra forma de prevenir la enfermedad es la vacunación frente al parasito. Recientemente ha salido al mercado una vacuna que tiene una alta protección frente al parasito, pero siempre hay que seguir las pautas del veterinario.


Otros productos utilizados son medicamentos nuevos que se basan en aumentar el sistema inmune sin necesidad de vacunar, estimulando las defensas del propio organismo.


Para más información consulte a su veterinario



No hay comentarios:

Publicar un comentario